Bienvenidos a mi Website distinguidos Señor@s:


Permitan que me presente.

Mi nombre es Maria Soledad Gómez Hernández.
Nacida en Villena (Alicante).

Me dirijo a ustedes con el deseo de contactar, para ver la probabilidad de ofrecer mis servicios como rapsoda.

Soy una mujer fascinada por Federico.

Llevo muchos años divulgando las obras de Federico, inspirada por la proclama lanzada por el poeta en la conferencia del concurso de cante jondo de 1922.

Tengo experiencia en recitales, mas es ahora en este año, cuando quisiera aunar mis sentimientos y trabajos realizados, y llevarlos a cabo en otras dimensiones.

BIOGRAFÍA

Maria Soledad Gómez Hernández nace y crece en Villena, salpicada por un entorno de matices de la España castiza, rodeada por un ambiente taurino donde confluyen los mundos artístico y cañí. Sus primeras retahílas recitadas las aprende de los cuentos versados que su padre le enseña. Éste, orgulloso del arte innato de la niña, la hace partícipe, algunas noches en las reuniones de amigos, en un ambiente embriagado por el aroma del café, del puro y del coñac.

Su espíritu refinado y amante del arte la incita a expresarse a través de la pintura y del teatro, así como a inmiscuirse en círculos culturales y universitarios que la sumergirán en el mundo literario. En la década de los setenta, se traslada a Aranjuez, ciudad en la que imparte clases de dibujo y pintura en la Casa de la Juventud. y en la Universidad Popular. Promueve asociaciones culturales y medioambientales como el Colectivo Ribereño de Aranjuez y una vez a la semana, se reúne con pintores y literatos en el círculo artístico “El Crac”, con el que se lanza recitando a Miguel Hernández.

Marisol se une a la Tertulia Flamenca “Antonio Mairena” para elevar la profundidad del sentir jondo, compartiendo noches en las que las almas se abren para dejar paso al saber antiguo. Madrugadas inolvidables de mágico duende en las que Marisol emerge como rapsoda con el apodo de “Soleá”, por sus maravillosas interpretaciones poéticas. Se hermana con contertulios de la talla de José Mercé y Carmen Linares entre otros. Con ellos descubre que la poesía tiene un momento justo y un lugar adecuado para ser recitada.

Inspirada por la lectura final de Lorca en la conferencia "El cante jondo - primitivo canto andaluz", decide preparar temas del Romancero Gitano para la ocasión. Marisol interpreta a Federico motivada por la referencia de la personalidad sensible del poeta, en la que reconoce a su propio padre. Hombres guapos, extrovertidos y positivos; caracterizados por su jovialidad matinal, su charla de tarde y su melancolía vespertina.

Más tarde, se traslada a Suecia. Durante este periplo, se vuelca en el estudio de la poesía de Federico, halla sus metáforas y realiza sus propias interpretaciones. Toma contacto con la Casa de España y da charlas de cultura española en institutos de enseñanza, en las que pone el broche final recitando al poeta granadino.

Cuando regresa a su tierra natal, Marisol sigue en contacto con las minorías étnicas gitanas, así como con círculos culturales. Del mismo modo que asiste a bodas gitanas, participa en actos culturales, como “Alancant Desperta” y el grupo “Esencias” y círculos intelectuales, como el Ateneo de Alicante. Continúa su trayectoria como pintora y como rapsoda. Su ánimo refleja, sin duda, un hábito intelectual y estético dominante, ya que ambas realidades artísticas, pintura y poesía, son muy próximas en sus fundamentos estéticos.

Como rapsoda, Marisol muestra con sus interpretaciones un espejo del mundo que circunda al poeta. Reconoce los personajes del Romancero Gitano porque también formaron parte del cuadro de su vida. Se deja llevar por las alas de la interpretación poética, potenciando esa reflexión y multiplicándola por tantos espejos como ojos que la puedan mirar. Libre de intereses reales e ideales, Marisol tiene la capacidad de poner ante nosotros cosas ausentes como si fueran presentes, haciendo de la mera apariencia una realidad.

ANEXOS